En nuestro repaso por las áreas fundamentales del Marketing Digital (página web, SEM, SEO y Social Media) nos detenemos, por último, en el Marketing de contenidos, que engloba varias fases. Primero hay que crear contenidos de interés y atractivos en multiformato pensados para el receptor, coherentes con la marca y el entorno de uso de los productos. Más tarde hay que posicionarlos y difundirlos adecuadamente en la web, en el blog o en la news y promocionarlos en las redes sociales. Todo este proceso se traducirá en una conversión del tráfico e interés generados en ventas u otros objetivos tangibles. Se utiliza el acrónimo ROI (Return on Investment) para determinar el auténtico retorno que generan nuestros esfuerzos.